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martes, 3 de abril de 2018

Tramas, cabos, madejas e hilos varios


He decidido hacer un pequeño cambio en el blog, el título no es más que un detalle, pero hace que los parámetros de búsqueda cambien.

Largo tiempo he estado enredada en un bucle que parecía no tener solución y es más sencilla de lo que parecía, un cambio de nombre es la manera de seguir aquí, casi igual, pero renovada.
Las soluciones siempre aparecen en el momento adecuado, es ahora cuando me apetece retomar el placer de tejer los hilos de mis ideas.

Cuando he querido comprobar si google volvía a encontrar el blog buscando por el nuevo nombre me he encontrado con esto: Quién escribe teje del blog “Al Final de la Estantería”.
Es un post muy interesante y, en mi caso, esclarecedor: parece ser que los caminos de mi pensamiento a menudo giran en torno a lo mismo, todo son términos del mundo textil, este y el título anterior también.

El mundo de los hilos y las telas, metáforas del modo en que ordenamos ideas dispersas y formamos textos, que no son otra cosa que tejidos formados por palabras entrelazadas, siempre con el ánimo de crear belleza o cómo mínimo ordenar y alumbrar el hilo de pensamientos errantes.

Ha sido un bonito encuentro, espero poder ir tirando de más hilos y que mi pequeño universo blogeril crezca y fluya como antaño.

viernes, 5 de mayo de 2017

Niebla


      Subo a la montaña
      por un estrecho camino.

      Subo a la montaña,
      rebaso la niebla y observo,
      el pájaro espera en el nido.

      Subo a la montaña y respiro.



sábado, 22 de abril de 2017

Lo ensoñado es la realidad


Vivimos, caminamos, descansamos, dormimos y soñamos.
Soñamos con ser lo que queremos, con volar con el viento en la espalda,
la espuma rozando nuestras piernas.

Yo duermo, sueño y escribo.
Escribo aunque no haya papel, ni lápiz, ni tinta que manche mis manos.
Transito arrollada y tiznada con palabras.
Me envuelven, me llevan y me elevan en torbellinos octosilábicos.

La rutina te devuelve al camino,
el ritmo de la tecla, escritura automática.
Sin pensar, sin respirar, solo palpitar.

El eco de sonidos pasados,
la luz al final del túnel
El color de la zanahoria contra el plato.
El odio como reacción exotérmica,
la explosión que se resumen en un bosque humeante de neuronas
y un pálpito junto al calor residual.

Renacer, echar paja sobre las cenizas,
encontrar un nuevo traje a medida y salir a buscar el sol y el son.
Atrapar el torrente de palabras que pasan frente a mis ojos.

Ojos y hojas, letras, sílabas y sonidos,
¡Agárralos!, ¡lánzalos al aire! y luego, cual malabar sabré situarlos en orden y concierto.


El concierto del silencio terminó, comienza la función.



"A reinar fortuna vamos,
no me despiertes si duermo,
y si es verdad no me duermas.
Más, sea verdad o sueño,
obrar bien es lo que importa.
Si fuere verdad por serlo,
Si no, por ganar amigos,
para cuando despertemos"

Segismundo.
Pedro Calderón de la Barca. “La vida es sueño”